Alaska evalúa daños tras sismo

Las vías de suministro de bienes y productos hacia Alaska no se vieron interrumpidas por el reciente sismo en el estado, afirmaron autoridades.

“Están llegando los navíos puntualmente, las líneas de suministro en este momento no se ven afectadas”, aseguró el alcalde de Anchorage, Ethan Berkowitz, el domingo en conferencia de prensa.

El sismo de magnitud 7,0 estremeció a la ciudad el viernes, meciendo a los edificios y causando pánico entre la población. No se reportaron muertes, heridas de gravedad o daños estructurales.

Sin embargo, las vías sí resultaron gravemente averiadas, especialmente la Carretera Glenn, la principal arteria vial del estado que vincula a la principal ciudad con las comunidades suburbanas más al norte.

Desde el sismo han sucedido varios embotellamientos de tránsito. Las demoras se produjeron debido a que los conductores tuvieron que tomar atajos o calles secundarias, y además la carretera tenía solo un carril funcionando pues las cuadrillas de mantenimiento estaban tratando de reparar la vía.

Los habitantes al norte de Anchorage recibieron permiso de ausentarse el lunes o trabajar desde casa, a fin de reducir el tráfico en la Carretera Glenn, y permitir las obras de reparación.

El gobernador Bill Walker, quien abandona su cargo el lunes, les otorgó el día libre a los empleados públicos estatales a fin de aliviar la congestión vial.

Las clases han sido suspendidas hasta el 10 de diciembre, lo que seguramente aliviará el tráfico.

Walker dijo que no irá a la aldea rural de Noorvik el lunes para la juramentación del gobernador Mike Dunleavy, sino que se quedará en Anchorage para ayudar en las tareas de reconstrucción.