California acatará orden de Trump pero con condiciones

El gobernador de California Jerry Brown accedió a desplegar 400 efectivos de la Guardia Nacional a petición del presidente Donald Trump, pero no todos se dirigirán a la frontera con México y ninguno se encargará de aplicar leyes migratorias.

El jueves, Trump elogió a Brown en Twitter, pero no opinó sobre los comentarios del gobernador en cuanto a la inmigración. Brown, dice el mensaje, “está haciendo lo correcto al enviar a la Guardia Nacional a la frontera. ¡Gracias Jerry, buena decisión para la seguridad de nuestro país!”.

El mandatario quiere que se desplieguen de 2.000 a 4.000 elementos en la frontera para combatir la inmigración ilegal y el tráfico de drogas, y los gobernadores republicanos de los estados de Arizona, Nuevo México y Texas ya se han comprometido a enviar aproximadamente 1.600.

Pero en una carta dirigida al gobierno de Trump, Brown dijo que “esta no será una misión para construir un nuevo muro. No será una misión para capturar a mujeres ni a niños, ni para detener a personas que escapan de la violencia y buscan una vida mejor”.

“El combate contra estos criminales es una prioridad para todos los estadounidenses, tanto republicanos como demócratas”, añadió el gobernador.

Las leyes federales estadounidenses limitan estrictamente la participación de las fuerzas militares en responsabilidades civiles, y la Guardia Nacional sólo puede actuar como mecanismo de respaldo. El Pentágono aseguró la semana pasada que las tropas no realizarán funciones policiales ni interactuarán con personas que hayan sido detenidas por las autoridades fronterizas.

En California, hubo escasas reacciones a la medida de Brown.

El senador estatal demócrata Kevin de Leon dijo que el despliegue de la Guardia Nacional es innecesario y un mal uso de recursos. Pero reconoció que se debe hacer más para combatir la delincuencia en la frontera y elogió a Brown por “una misión clara, limitada, enfocada en amenazas reales a la seguridad pública… confío en que el gobernador Brown no usará a la Guardia Nacional para hostigar ni para separar a familias de inmigrantes en California”.

Rob Stutzman, quien fue asesor del ex gobernador de California Arnold Schwarzenegger, colocó un mensaje en Twitter elogiando la decisión de Brown de aceptar financiamiento para usar a la Guardia para combatir el narcotráfico y el tráfico de personas, calificándola de “buena administración pública”.

El miércoles en la tarde la Casa Blanca elogió la decisión de Brown y no comentó sobre su anuncio de no participar en actividades de control de la inmigración.

“Nos agrada ver que el gobernador de California Jerry Brown trabaja con el gobierno y despliega miembros de la Guardia Nacional para ayudar a proteger la frontera sur”, dijo la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Sarah Huckabee Sanders.

En un memorándum publicado la semana pasada, el Pentágono indicó que ningún efectivo de la Guardia Nacional realizará actividades policiales ni interactuará con personas detenidas por el Departamento de Seguridad Nacional sin la aprobación del Pentágono.

La carta de Brown ofreció una postura más crítica a los objetivos de Trump en cuanto a las leyes de inmigración, en comparación con sus homólogos republicanos.

Brown indicó que los efectivos de California se unirán a un programa vigente para combatir el narcotráfico transnacional, el contrabando de armas de fuego y el tráfico de seres humanos. Unos 250 elementos de la Guardia Nacional del estado ya están participando, incluidos 55 en la frontera.

El nuevo contingente de elementos de la Guardia de California podría ser desplegado en la frontera, en la costa y en otros lugares de la entidad, señaló Brown.

El gobierno federal debe aceptar los términos antes de que los soldados sean desplegados.

California emplazó efectivos en la frontera bajo el mando de los ex presidentes George W. Bush en 2006 y de Barack Obama en 2010.